Homilía – Sexto Domingo de Pascua

Este martes nuestra diócesis celebrará la consagración de nuestro nuevo obispo auxiliar – Daniel Miehm.   En el  año de la fe, continuamos celebrar el aniversario del concilio vaticano segundo.  Un tema importante de este concilio era el papel de los obispos en la iglesia.

El concilio nos enseño que Jesús edificó su iglesia con una jerarquía.  El escogió a San Pedro y los apóstoles como los primeros líderes de la iglesia. A  Ellos fue dado el papel de dirigir la iglesia y asegurarse que la enseñanza auténtica de Jesucristo es transmitida a cada generación.   Los apóstoles designaron a otros hombres a continuar esta obra,  estos hombres eran los primeros obispos de la iglesia católica.  Es nuestra fe que el Papa y los obispos en comunión con él están guiados por el Espíritu Santo cuando ellos enseñen asuntos de fe y moralidad.  Como católicos tenemos que obedecer las enseñanzas de los obispos juntos con el Papa, ya que eran dadas esta tarea por el señor y su enseñanza es guiada por el Espíritu Santo.

Algunas personas discuten que la iglesia antigua no era organizada de esta manera; nuestra primera lectura de hoy, nos muestran a los apóstoles funcionando en su papel como líderes y maestros.

En nuestra lectura de los actos de los apóstoles, una pregunta se levanta en la comunidad cristiana sobre un asunto de fe, ¿Es necesario  ser circuncidado para ser salvado?”   ¿Hay que convertirse en un judío antes de convertirse en un cristiano?  Pablo y Bernabé van para hablar con los apóstoles y presbíteros.  ¡Su repuesta es definitiva! Para dar su repuesta ellos invocaron el Espíritu Santo como la autoridad detrás de su repuesta: “El Espíritu Santo y nosotros hemos decidido.”  Obediencia de los apóstoles es obediencia del Espíritu Santo.

Los apóstoles no solo hablan sobre asuntos de fe, pero también la moralidad, aunque los cristianos no tienen que ser circuncidados, aún tienen que obedecer la ley moral, deben abstenerse de la fornicación.  Generalmente, cuando las personas no están de acuerdo con las enseñanzas de la iglesia, no está en los asuntos de fe, ¿Es Jesús verdaderamente Dios? – Sino que en los asuntos de la moralidad y específicamente las cosas de moralidad sexual, divorciarse  y casarse de nuevo, anticonceptivos, homosexualidad.   Algunas personas dirían que la iglesia antigua no se preocupó sobre estas cosas.   Pero, entre las tres cosas que los apóstoles mandaron, una es sobre la fornicación. ¡Todavía, en estos asuntos los apóstoles hablan, y  también el Espíritu Santo habla!

Cuando digamos que los apóstoles eran los primeros obispos, no queremos significar que ellos llevaban sombreros lujosos o un bastón de oro.   Queremos significar que los apóstoles hacían la tarea de un obispo – o diríamos mejor – los obispos continúan la tarea de los apóstoles – enseñar la fe y moralidad guiado por el Espíritu Santo y dirigir la iglesia.   Sin duda el papel de los obispos ha desarrollado en la historia de la iglesia.  Pero desde el comienzo la iglesia tuvo una estructura, una jerarquía.

Esta semana es la semana de educación católica.   Recibimos nuestra fe desde muchas personas, nuestros padres, sacerdotes y maestros;  pero a quienes Jesús dejo la tarea de transmitir la fe sin error o corrupción son los obispos en comunión con el Papa. Cada católico y especialmente cada persona involucrada en la obra de educación católica deben tener un sentido y sincero respeto y amor por los obispos y el Papa.   Deben conocer  sus enseñanzas y dejar  guiar su trabajo.

“El Espíritu Santo y nosotros hemos decidido no imponerles más cargas que las estrictamente necesarias.”   Los obispos no son una carga que hace nuestro peregrinación al cielo más difícil –  son guías que hacen nuestro camino más directo y menos gravados.   Corramos rápido para la meta que Jesús nos ha dado.