XX Domingo Ordinario

Durante su viaje en Brasil, el papa Francisco  se reunió con los jóvenes de argentina.   El papa pidió a ellos “Hagan lio.”   El Papa quiere que los jóvenes  y todos los católicos salgan en los calles para encontrar a los más necesitados.    El encontrar a los otros siempre es complicado, siempre crea unos líos.

En nuestro evangelio Jesús nos recuerda que El no vino a traer la paz, El no vino para hacer nuestras vidas más fáciles.   El vino con fuego para cambiar el mundo.   El fuego destruye.  El fuego hace lio.

Jesús nos avisa que sus discípulos encontrarán división y conflicto.   Por ejemplo, en sus familias – la madre quiere ir a la misa, el hombre quiere mirar el futbol y los muchachos quieren ir a playa.  Entonces, la tercera guerra mundial empieza.    En su trabajo habría problemas con sus compañeros si rechaza las cosas deshonestas, si no participa en la habladuría, si usa su tiempo diligente y no malgasta las horas en sus asuntos personales.   De seguro: Habrá lio.

Cuando compartimos nuestra fe, nosotros seremos malentendidos.   En la entrevista con los periodistas después de su viaje a Brasil, el Papa Francisco dijo: “Si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla?“    Mucha gente piensa que estas palabras no eran prudentes porque mucha gente puede malentenderlas – que la iglesia ha cambiado su enseñanza.   Y es verdad.  Mucha gente las malentendió.  Pero lo mismo pasaría con cualquier palabra que el Papa use.   Si no queremos malentendidos, no podemos decir nada.   Siempre hay malentendidos.  Si la gente tiene un corazón abierto eventualmente entenderá – si sus corazones están  cerrados nunca podrán entender.   Pero no podemos callarnos – necesitamos hablar y cuando hablamos – hay lio.

Si seriamos una parroquia misionera, una parroquia que atrae nueva gente: Habrá lio.  Atraeremos personas extrañas que tal vez no nos gustan.  Atraeremos personas con necesidades que pedirán cosas a nosotros.   Atraeremos personas que no saben cómo portarse durante la misa.  Atraeremos  personas con ideas diferentes que quieren cambiar nuestra hermosa parroquia.   Habrá lio.

Si quiere una vida fácil, si quiere una vida sin complicaciones  no debe seguir a Jesús.   Jesús entró en el mundo caótico.   El era malentendido y maltratado.    Si queremos seguir a Jesús también necesitamos entrar en las vidas caóticas de los otros.    Tenemos que arriesgar de ser malentendidos y maltratados.  El lio, es el precio de estar cerca de nuestros hermanos.    Jesus hizo lio – nosotros también necesitamos hacerlo.