Homilia – El Santo Rosario

La semana pasada yo compartí con ustedes las siete prácticas espirituales contadas en el libro “Redescubriendo el catolicismo” por Matthew Kelly. Esas prácticas son: La Misa, la Confesión, el Rosario, la Biblia, Oración diaria, lectura espiritual y Ayuno.   Hoy quiero profundizar en el tema del Rosario.

San Pablo, en la segunda lectura de hoy, nos anima a pensar sobre “lo que es verdadero y noble, justo y puro, amable y honroso.”  En el Rosario estamos invitados a meditar sobre los misterios de la vida de Jesucristo – su nacimiento en Belén, su proclamación del Reino de Dios, su pasión y resurrección.   Existe algo mas verdadero, noble, justo o puro que la vida de Jesucristo?

El Santo Juan Pablo Segundo ha descrito el rosario como “Contemplando el rostro de Jesucristo con María” Queremos conocer a Jesús y queremos conocerlo muy bien! Quien conoce a alguien mejor que su Madre? Durante la fiesta después de mi ordenación como sacerdote mi Madre compartió cuentos sobre mi niñez con los invitados.   Eran cuentos que incluso mis amigos mas cercanos nunca habían oído. Cuando rezamos el sagrado rosario, miramos los misterios de Cristo con María a nuestro lado. Ella nos revela cosas que no se podrían haber advertido antes, los detalles que solo una madre nota.   Gastar tiempo con María no nos distrae de su hijo, por que una madre buena siempre está más preocupada sobre sus hijos que de sí misma. El amor de María por Jesús es contagioso y nos ayuda amarlo más y más. Cuanto más conocemos y amamos a Jesús, más podremos compartir su paz con los otros.

Unos podrían quejarse que el Sagrado Rosario es demasiado repetitivo e infantil.   Sin embargo, la repetición es parte de la vida corriente y parte de amor verdadero.   El Matrimonio y la familia están llenos de pequeños actos de amor repetidos día tras día.   Los niños se aburren de contar a sus padres que les aman y colmándoles con besos y abrazos?   Los Padres se cansan de recibir y dar esos mimos y gestos de cariño – aun cuando sean varias veces por día? Claro que no! Somos los Hijos de Dios y María! No debemos portarnos como adolescentes maleducados que tienen vergüenza de mostrar su cariño por su familia.

El mes de Octubre esta dedicado al Sagrado Rosario. Si usted no reza el Rosario con frecuencia, lo reto a esforzarse a redescubrir esa bella oración . Si no podemos rezar el Rosario completo cada día, por lo menos tenemos que hacer un decena o hacer las cinco decenas unas veces por semana.   Es muy bello rezar el Rosario en familia.  Es una oración conveniente para los adultos y los niños – porque es sencillo y todos pueden participar.   A la vez es profunda y todos la pueden aprovechar. Hay varios grupos en nuestra parroquia que rezan el Rosario juntos en casa. Vamos a actualizar el sitio web parroquial de recursos de ayuda con el Rosario durante este mes.

En 1985, el Papa Francisco, aún un sacerdote, tuvo una experiencia muy poderosa. Voy a compartir una versión resumida de su testimonio:

“Una noche fui a rezar el Santo Rosario que dirigía el Santo Padre [Juan Pablo Segundo]. El Estaba delante de todos, de rodillas… poco a poco, me sumergí en la oración….mirando la figura del Papa….empecé a imaginar al joven sacerdote, seminarista, al poeta, al trabajador, al niño de Wadowice… orando Ave María tras Ave María. Su testimonio me impactó. Y allí me di cuenta de la densidad que tenían las palabras de la Madre de Guadalupe a San Juan Diego: “No temas, ¿no soy acaso tu madre?” Desde entonces recito todos los días los quince misterios del Rosario.

Si el Papa Francisco, tan ocupado, puede rezar quince decenas cada día – nosotros no podemos hacer cinco?